domingo, 6 de octubre de 2013



Las voces de los jóvenes se hicieron presente a 30 años de "La noche de los lápices"

La libertad con las que se hacían presentes esas banderas y cánticos hacían que  nada  se recordase a una noche trágica y angustiante como la que se vivió el 16 de Septiembre de 1976. Noche, por muchos, interpretada por miedo y represión, que eran los principales recursos de un régimen militar. Oscuros silencios estremecían al país, mas exactamente en la ciudad de La Plata en donde varios estudiantes censurados eran obligados a un destino incierto y desolador. 
Juventud sin miedo en frente del Monumento De La Bandera

Éstas (las banderas) flameaban de aquí para allá, ondeando luzca el sol o no, pero siempre con la impronta de libertad, una libertad verdadera que se consiguió con la llegada de la democracia. Los chicos con o sin banderas anunciaban eso, si, el regreso de la democracia y mas precisamente recordaban ese dolor sufrido de aquellos estudiantes secundarios plateneses que no callaron y lucharon por sus derechos.
Era un simple boleto lo que reclamaban esos chicos, pero como todo, algo en tal contexto significa algo bueno o malo, justamente aquí era lo segundo. El boleto estudiantil hoy en día es un simple reclamo más para un mejor bienestar y servicio de los estudiantes, pero allí, en ese pasado manipulado por solados discípulos de ordenes cumplidas a rajatablas, era controversia, rebeldía y una exageración, un "abuso"  innecesario de unas moscas molestas que resonaban en los tímpanos de la demagogia militar.
   Para ser mas claros, el acontecimiento que se vivió  el 16 de septiembre de 1976 se recuerda por diez estudiantes secundarios de la Escuela Normal Número 3 de la Plata que son secuestrados tras participar en una campaña por el boleto estudiantil. Tenían entre 14 y 18 años. El operativo fue realizado por el Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejército y la Policía de Buenos Aires, dirigida por el general Ramón Camps, que calificó al suceso como lucha contra "el accionar subversivo en las escuelas". Este hecho es recordado como "La noche de los lápices".
Ya en democracia  todo cambia,  después de 30 años del hecho que se conmemoraba. los reclamos son reclamos y no futuras torturas, por eso los muchachos que pertenecen a la agrupación "de la juventud sin miedo", demostraron diferentes posturas acerca de distintos temas como pedidos al estado a que intervenga sobre el factor drogas, por otro lado educación de calidad, planes de estudio sin intervención de empresas extrajeras que "controlen" los contenidos, mano de obra barata.  A su vez, se planteó escuela gratuita, de calidad y con planes no retrógrados.
Transcurría la mañana del 16 de Septiembre, los chicos con sus voces contundentes y decisivas seguían expresando sus puntos de vista frente al monumento de la bandera, manifestando que aborrecían a todo acuerdo con la ONG, ya que  iban a "lavar sus cabezas". En otro tanto, exigían por que aparezca el albañil y militante Julio Lopez desaparecido el 18 de Septiembre del 2006. Por último La juventud sin miedo dio opiniones acerca del ámbito laboral que se dijo: "No queremos mano de obra barata al servicio del pueblo y los trabajadores, haciendo referencia críticas y reproches al gobierno Kirchnerista por una supuesta falta de democracia en que estamos viviendo.


Por Jeremías Prati

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